BUEN FIN DE SEMANA
Me siento como el mar... el mar hiriente, plateado, asesino, necesario.
Soy como el mar porque el mar nunca es el mismo, a dias es apacible, sereno y vital, y otros tormentoso y homicida. El mar es vida y es muerte... y yo soy el mar.
Éste está siendo un buen fin de semana. Estoy superenganchado de mi mujer, aunque suene a RARITO, y ayer sábado fuí a cenar con mis amigos de siempre, a los que añoraba. Aunque he de reconocer que ayer tuve una sensación extraña: al estar con ellos me sentía como en aquellas situaciones de reencuentro después de estar separados mucho tiempo, en las que realmente no sabes muy bien qué contar aunque hayan pasado muchas cosas, y sólo se te ocurre hablar de recuerdos comunes. Tengo esa extraña sensación (se lo dije a Marga) que la piña que eramos antes va desgranándose en piñones, que cada vida se desvía en su propio derrotero, y lógicamente no es culpa de nadie, sólo de Ortega y Gasset: la situación vital de cada uno de nosotros es muy distinta, y lógicamente el devenir de cada uno también. Susana y Santi están disfrutando y sufriendo a la vez de su recién estrenada pater-maternidad, lo cual es bastante estresante y absorbente; Roke y Rafa siguen sin trabajo y viviendo su soltería en Torrevieja, y digamos que el modus vivendi es radicalmente distinto al nuestro. Andrés es el más independiente y el que más se mueve entre todos nosotros, diríase nexo, quizás más cercano a Roke que a nosotros los papis. Y por último estamos Marga y yo, embebidos en la crianza de nuestros tres churumbeles, viviendo en un cansancio constante, un extraño estadio entre la realidad e irrealidad; vamos, que haciendo una metáfora matrixtica, nosotros no elegimos, sino que nos zampamos la píldora azul y la píldora roja a la vez.
De todas formas fué agradable el reencuentro, y sigo con ganas de volver a vernos más a menudo, pero no estoy carente de cierta sensación de que perdí ya algo de juventud por el camino.
Hoy lo hemos pasado también estupendamente. Hemos cogido a los niños y a última hora, cuando salíamos, los vecinitos (un chico de 11 años y una chica de 8) amiguitos de los míos, nos han despedido con carita de pena, así que he decidido montarlos al coche (tranqui, benemérita, tengo un siete plazas) y llevarmelos a una piscina (la piscina de San Isidro de Albatera), a la que yo ya iba HACE 30 AÑOS!!!!!. Se lo han pasado de cine, se han portado estupendamente, y también nosotros. Hemos comido en un chiringo entre rocas y verde, nos hemos reido y hemos disfrutado.
Y esta noche, como colofón, tenemos EL GRAN PARTIDO: ESPAÑA-ITALIA de la Eurocopa, que en mí, como es costumbre, despierta un sentimiento pesimista con una gotita de esperanza, y es que son 88 AÑOS SIN GANAR A ITALIA EN PARTIDO OFICIAL, y un siglo es un siglo. A ver si rompemos la estadística.










soynube dijo
Hola, he pasado de visita (vengo del libro de arena), y no he podido resistir leerte. Me ha maravillado "tu vida", es como la mia, como tantas otras... inteeensa y eso es según pienso yo LA FELICIDAD.
Enhorabuena sabes cominucarte.
Recibe un beso de Nube.
22 Junio 2008 | 07:17 PM