Mi mujercita marggi me ha hecho un comentario que me ha hecho pensar... Ella dice que observa un cambio de rumbo algo drástico en la temática de mi blog, porque empezó como un espacio dónde el alma se volcaba con toda su crudeza, sensible, carnal. Yo también soy ése. Pero yo le explico que en aquel momento me sentía bajo de moral, en un momento físico muy malo, lleno de dolores reumáticos...he llegado a pensar durante meses que la semilla negra del cáncer habitaba en mi interior como una promesa de muerte...cada día me costaba alzar la cabeza y apoyarme en mis dos piernas.
Pero hubo un punto de inflexión, un momento crítico entre aferrarse al borde y trepar a tierra firme o dejarme caer en el abismo...y mi mujer, mi reina, y mis hijos maravillosos, mi familia, mis amigosy éste blog, y todos vosotros con él, con lo insignificante y nimio que parece, con lo trivial que resulta para otros, habeis conseguido que, aún con dolores intensos, aún con la incertidumbre de un diagnóstico que no conozco, vuelva a sonreir, a reir, y ese agradecimiento es lo que intento devolveros también en forma de risa, de buen rollo, aunque mi mujercita marggi diga que en algun momento resulto zafio y patán, casi de mal gusto. Bueno, yo también soy así, zafio y patán, amante del humor escatológico, amante de Baudelaire y de Les luthiers a un tiempo, de Faemino y Cansado y de Fernando Pessoa.
Porque creo que todos somos muchas caras, y en la plenitud de la madurez es reconocerse en cada una de ellas. Gracias a todos.
¿Y vosotros qué pensais? ¿Qué Aragorn os gusta más, el rey o el montaraz?